Trabajas...?

Hace algún tiempo me cambié de trabajo, pasé de una empresa familiar, en la que no hacia más que llevar papeles de un lado a otro y la única aspiración posible era que alguien muriese para quedarme con su despacho, a una multinacional con miles de empleados, en las que si alguien sabe tu nombre es que te va a caer una buena bronca. El cambio al principio me sentó muy bien, pasé a trabajar en equipo, los jefes tenían verdadero interés en los empleados y su satisfacción con el trabajo que desempeñábamos (nada del otro mundo), las oficinas estaban acondicionadas con mobiliario ergonómico, se celebraban fiestas cada 2 meses para que los empleados nos conociéramos entre nosotros, una gran armonía en general. Pero un día, realizando mi rutina laboral, me sobrevino todo el peso de la realidad, dándome cuenta que no estaba haciendo nada, que no trabajaba, y que al igual que yo en ese mismo instante había millones de personas en todo el mundo que no estaban haciendo nada, me pareció aterrador y solo me venían a la cabeza preguntas y más preguntas tales como: Como un planeta se sostiene a base de no hacer nada? Como hemos llegado a aceptar nuestro sistema de vida? Y peor aún, como es que nadie se ha dado cuenta antes y no ha puesto remedio?
La verdad es que asustaba un poco pero de pronto me di cuenta que a pesar de no hacer nada sólo estaba haciendo lo que se me pedía, sentarme en mi lugar de trabajo, y realizar la labor por la que se me había contratado de la manera más eficiente posible. Entonces, que es lo que estaba mal? El trabajo. En si la mayoría de la gente está encantada en escaquearse de sus deberes, y más aún si es en tiempo de trabajo (yo no soy ninguna excepción). Pero eso no es lo que me mortificaba y me desvelaba todas las noches. Empecé a preocuparme cuando descubrí que no era el único que pensaba así. Había algunos en mi empresa que opinaban como yo, por lo que supuse que habría más en otros lugares, pero no investigué demasiado ya que los compañeros con los que comentamos la cuestión hacía tiempo que habían sucumbido al sistema, y ya no les importaba hacer algo o no, es más, me sugirieron que no hiciera públicas mis ideas al respecto del tema, ya que no sabían bien que acogida podría tener en la empresa y no digamos en la sociedad. A todo esto aún no he explicado cual era mi trabajo, soy teleoperador. Mi trabajo consiste en escuchar las petición de una persona, a la cual no tengo manera de saber a ciencia cierta quien es, y dar solución a su consulta con las herramientas de que disponemos (software). En el fondo no hago más que apretar un botón de una web y esperar a que el milagro obre. Puede considerarse eso hacer algo. De pequeños cuando nos preguntaban que queriamos ser decíamos: médico, bombero, astronauta… pero en algún momento nadie dice quiero ser una persona que hace cosas tan efímeras que es un suponer que hace algo. O es que los programadores trabajan o el encargado de un servidor trabaja, porque las casa y los alimentos no crecen del trafico que se hace en Internet. A que punto hemos llegado como sociedad para que un puñado de personas se reúnan entorno a un monitor y digan que están trabajando, que gracias a ellos el país avanza.
Por todo ello al final volví a mi antiguo trabajo, por lo menos allí veo a gente de verdad, hago trabajo de verdad y los jefes me llaman por mi nombre sin echarme ninguna bronca.

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